| Liderazgo - Página 4 |
| Friday 15 de February de 2008 17:52 | |||||||||||
Página 5 de 8 Entonces cada uno de los hermanos nos dividimos para visitar a nuestros proveedores y decirles que pensábamos abrir nuestra segunda tienda. Les explicamos que requeríamos crédito, que si en la bodega de Dos de Mayo nos daban mil soles de crédito entonces, esta vez, nos dieran dos mil soles para abrir la segunda tienda. La gran mayoría de nuestros proveedores nos apoyó, y hoy día eso forma otra de nuestras políticas: considerar a nuestros proveedores como socios estratégicos que forman parte de nuestro negocio. Nuestro negocio no podría existir sin proveedores. Gracias al apoyo de ellos pudimos abrir esta segunda tienda. Pero hicimos varias cosas más. Al principio el local era una casona modificada, aún no éramos supermercado ¿Qué hicimos para hacerla una gran tienda? Pues hicimos un estudio acucioso de mercado siguiendo nuestros criterios sobre cuáles eran las necesidades de nuestros clientes. Considerábamos que había dos aspectos que eran exitosos en la bodega de Dos de Mayo: 1. El gran surtido de productos importados para satisfacer la demanda del cliente de San Isidro y Miraflores y 2. El servicio personalizado y de excelencia. Algo que sí teníamos en la bodega de Dos de Mayo, era el servicio personalizado. Uno conoce a sus clientes porque son del barrio, uno los ve casi todos los días, los clientes se sienten acogidos, se sienten familiarizados con su bodega, y esa familiaridad en el trato la trasladamos a nuestra tienda grande del óvalo Gutiérrez. ![]() Paralelamente, ampliamos la bodega inicial de Dos de Mayo, comprando casas vecinas. La casa donde vivíamos también la convertimos en tienda. Tanto es así que hoy día voy a E.Wong de Dos de Mayo, y les digo a los colaboradores: aquí era mi dormitorio, así que tengan ordenado el almacén. Ya que nuestra casa la convertimos también en parte de la tienda. Las cuatro áreas que teníamos bien definidas en Dos de Mayo eran: abarrotes, embutidos y perecibles, licorería y bazar. Trasladamos esa compartimentalización a la tienda del óvalo Gutiérrez. Hicimos la licorería muy bonita; por otro lado se hizo una parte para las aceitunas, la carne, los embutidos; los abarrotes se establecieron como autoservicio. Y el bazar. Hicimos una cosa que no se había hecho durante muchos años acá en Lima, que creo que es una de las razones por las que tuvimos gran acogida. Un día antes de la apertura de la tienda del óvalo Gutiérrez, convocamos a nuestros vecinos, al gran público, los invitamos por periódico a una gran quema de fuegos artificiales en el óvalo Gutiérrez. Fue un acontecimiento que no se veía en muchos años en Lima. Tanto así, que al día siguiente, cuando abrimos la tienda, había un tumulto de clientes. Querían ver qué estaban haciendo estos chinos locos, por qué habían quemado tantos fuegos artificiales, ver qué pasaba en esa tienda. Fue un éxito rotundo e inmediato. |
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